Olivia Černockỳ

¡Hola! Soy Olivia, llevadora en Titania Tascó. 

¿Por qué en Titania Tascó? Porque creo en la capacidad de las mujeres en dar a luz a su bebé y a su placenta y creo en la capacidad de los bebés de nacer, en complicidad absoluta. Creo en la capacidad de la madre, de la pareja, de ser responsables de su proceso de embarazo, de nacimiento y de acompañamiento de su hijo(a) sobre el sendero de la vida. Creo en la importancia de la libertad y de la autonomía de cada ser. En la importancia de recibir toda la información necesaria para poder asentar nuestras elecciones frente a un sistema de imposición que valora argumentos basados en la evidencia científica e internacional, más que desde el rango de la intuición y de la emoción. Deseo nutrir el derecho y la posibilidad de elegir el lugar donde la mujer escoge dar a luz a su bebe, que sea en casa o en otra estructura de su elección, pero con un consentimiento informado, aclarado, en todo respeto de la individualidad que nos caracteriza a cada una. Y esos son los valores principales vinculados por Titania Tascó…

También soy madre de tres hermosas personas : Mis ángeles bajados desde las estrellas, quienes me enseñaron mucho de su sabiduría, con el Amor y el Altruismo como claves principales. He vivido 15 años en Guatemala, de los cuales 12 años en un lugar remoto de la selva tropical, en plena naturaleza, con mis hijos, su padre y en compañía de familias K’ekchis. Esa experiencia me ha forjado en mi ser de Mujer. El proyecto de salud comunitaria que llevaba ha anclado en mi corazón mi vocación de comadre para siempre. He sido testigo de una realidad de vida ardua en general, y en particular en la perinatalidad, tanto desde la fisiología como cuando se desviaba hacía lo patológico. De allí nació mi anhelo de regresar a mi país de origen, Bélgica, con el fin de estudiar la profesión de matrona. Estudios que incluyeron toda la parte científica y médica occidental, completando mi formación en naturopatía así que mi visión holística y natural del dar a luz. Si reconozco la importancia de la existencia de la ciencia y de los hospitales, no tendrían que ser el lugar de hecho establecido e impuesto. El embarazo y el parto no son enfermedades en sí. Mis experiencias de vida me mostraron la importancia de trabajar desde la prevención, la capacidad de detectar lo patológico, de actuar dentro de los límites de mis competencias, sin dejar de lado la confianza y el amor. Considero como un privilegio ser invitada a acompañar, a compartir con las familias y con mis compañeras, ese capítulo de vida tan intenso que es la construcción de un “ Ser ” nuevo, tanto de el/la bebé como la transformación de la esencia de una familia.  

El volverse Madre, Padre, es un evento sagrado, maravilloso, de mucha fuerza y empoderamiento que destiñe sobre la evolución de la Humanidad.